Ojos grandes–reseña.

Una película con una temática muy interesante, pero hecha menos por el constante uso de humor y una actuación muy caricaturizada.

El robo intelectual es el peor de los hurtos.

Cuando te roban un reloj, por ejemplo, es doloroso por el valor sentimental, monetario y superficial de tener ese objeto contigo. Pero cuando alguien hurta una idea tuya y la hace pasar como suya es algo mucho peor (por eso tanto énfasis en la escuela en usar bibliografías y en citar adecuadamente): no sólo te están quitando eso, sino tu fama, tu reconocimiento y tu dignidad ingerida como persona; están usurpando tu mente, y si es arte, tal vez también tu corazón.

th-1
Amy Adams como Margaret Keane en “Ojos grandes”.

Margaret Keane (una pintora de cuadros de niños con ojos enormes) sufre de este saqueo personal porque, como dice ella después en el largometraje, “antes era débil”. Su contexto no ayudaba: en esa época (finales de la década de 1950 e inicios de la de 1960) la mujer era degradada y discriminada, sobre todo en el ámbito laboral y social.

El culpable del fraude hacia Margaret es, por supuesto, un hombre (su segundo esposo, llamado Walter Keane), pero ella recupera fuerzas más adelante para reconstruir su autoestima y valorarse más no sólo a ella misma, sino también a sus cuadros y a su hija.

Esta es la trama, en ámbitos generales, de la nueva película de Tim Burton “Ojos Grandes”. La historia es muy interesante (no es ficción: fue basada en hechos reales). El director nos sorprende alejándonos de su clásico estilo gótico (aunque sí es rara en algunos sentidos-no pudo resistirse-).

Pero a pesar de la emotiva y auténtica actuación de Amy Adams como Margaret (nos demostró que efectivamente “los ojos son la ventana del alma”, y ahora se entiende por qué ganó el Globo de Oro en 2015), Christoph Waltz (quien interpreta a Walter, el marido estafador) cae en la caricaturización y se pierde la esencia dramática y fuerte de la historia; muchas veces, en lugar de provocar tristeza y rabia, su papel causa risas por su caracterización como villano de cuento de hadas, en lugar de como un ser humano. Esto (además de un par de escenas cómicas) hacen sentir al filme como indeciso: no se sabe si quiere ser una comedia o un drama, y el espectador se debate sobre qué lado escoger.

th-3

Todo lo demás está muy bien hecho, pero no hay nada sobresaliente ni extraordinario.

Ojos grandes pudo haber sido mejor película con un personaje menos fantasioso y con un enfoque más serio, pero el producto final dejará satisfecho al cinéfilo, aunque saldrá de la butaca sin querer verla de nuevo.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s